Están en una etapa de familia en la que desearían ser aventureros y explorar lo que han dejado de hacer o lo que no han hecho aún
 
En ésta familia hay movilidad interna, externa, presencial, virtual; de todo tipo, es una familia que no desea permanecer estática ni donde está por mucho tiempo.. Son experimentadores de todo lo que le mundo ofrece y parece pequeño por lo que todo es alcanzable. El mundo es holístico y multidimensional y está ahí, completo para ser usado, descubierto y transformado. Para los jóvenes no quedarse quietos es vital, ya que si descubren que la inamovilidad es un refugio para sus miedos, les resultará muy difícil salir y moverse como sus emociones e intenciones les dicen. Para los papás el dilema entre sus propias necesidades y las de su familia les hacen ser aventureros. Cautelosos todos, saben que pueden optar por ser observadores o ser participantes del devenir del mundo. Es una decisión fundamental de vida.
 
La relación con su entorno es muy variable y sufre constantes cambios, es un reflejo de su estado adolescente, que no les permite tener constancia en sus decisiones. Pueden ser fanáticos de lo natural un día y al otros estar totalmente a favor de todo lo tecnológico; los argumentos de ambas visiones tienen sentido y aplicación en tanto sea para sentirse súper bien, súper plenos, súper felices.
 
El cielo es para albergar estrellas que acompañen los sueños aunque este contaminado; también puede ser la causa de vida que defina el futuro y orientación de éste grupo al querer salvarlo o cambiarlo. Están dispuestos a conquistar Marte, pero también a proteger los océanos. La tierra, sus complejidades y frutos son vehículos para sus aventuras, pero no los sienten entrañables y cercanos, aunque puedan configurar su sentido de vida. Intuyen que los intentos por descubrir otras tierras, pueden ser su posibilidad de extender, expandir o diversificar su vida.